
Entrevista con María Cresswell (Promotora de Solstice Festival)
"Al Festival Solstice hay que venir, sobre todo,
con ganas de compartir y disfrutar"
Tener en exclusiva unos minutos a María Cresswell para charlar un rato con ella no ha sido una tarea fácil, hasta el punto de que casi hemos tenido que escondernos. Y es que estos días el nombre de María resuena en todos los rincones de La Farga. Por fin hemos encontrado un lugar para hablar, junto al río, en uno de los bonitos espacios que nos ofrece el Valle de Nuria en Gerona.
María Cresswell es británica, vive en Cataluña desde hace tres años y es bailarina y profesora de Danza Tribal. El estrés y el ritmo agotador de estos días en el Albergue La Farga no han podido borrar la sonrisa de su rostro. Y es que María es una pila inagotable de energía positiva que casi recién llegada a España, decidió embarcarse en la organización del Solstice Festival, un festival de danza y música muy joven (esta es la 2ª edición) y único en su especie, no sólo por la calidad de los maestros internacionales que reúne, sino por el delicioso ambiente que consigue crear alrededor.
P. ¿Cómo nace el Solstice Festival?
R. Es una historia muy bonita, durante mi primer año en España invité a Helm (Ling Shien y Mark Bell) para que impartieran unos talleres. Tras las clases, estábamos Ling y yo descansando bajo un roble y ella me dijo "oye, tú podrías organizar un festival".
Yo en aquel momento no me veía organizando algo así, pero ese comentario me despertó algo. Anteriormente había hecho una actuación benéfica con otras bailarinas y quizás Ling pensó que estaba capacitada para hacerlo, así que al año siguiente lo hicimos y salió bien.
P. ¿Es un festival de Danza Tribal?
R. Es un festival enfocado a los nuevos lenguajes dentro de la danza y la música orientales, también hay otros estilos además del Tribal.
A mí lo que más me interesa del Tribal es la ética, la idea de crear comunidad, como seguramente te ha comentado Marius Griffin también. Yo vengo de ese linaje. Y crear comunidad es encontrar gente con la que puedas compartir y convivir. Me puedo encontrar con una bailarina de Tribal con la que no puedo hacer ese tipo de conexión, sin embargo me encuentro con otra de Cabaret o Raks Sharki con la que sí puedo. Así que se trata de buscar esa calidad que realmente es calidad humana.
P. ¿Por qué en el Solsticio de Verano?
R. La idea es que sea un Festival en el que se reúnan hombres y mujeres. Y el Solsticio de Verano es un buen momento para hacerlo. En las tradiciones ancestrales este momento representa la unión de lo masculino y lo femenino, porque es cuando el sol da su máxima energía a la tierra, es decir, la parte masculina dando todo de sí a la femenina, la tierra, por eso se celebran uniones en ese momento. Es un momento muy especial.
P. ¿Cuál es tu criterio para elegir a los artistas que vienen al Solstice Festival?
R. He traído a gente de confianza que sé que funcionan bien. Otros los he buscado porque consideraba interesante tenerlos en el Festival y otros se han ofrecido por interés en el proyecto. Por otro lado, yo también tenía ganas de traer a profesores que no tenemos por aquí. En España tenemos profesores buenísimos, pero los tenemos todo el año.
Así que creo que este Festival es una buena oportunidad para que los alumnos aprendan nuevas cosas, porque en el mundo de la danza oriental cada profesor es un mundo. Y también es una buena oportunidad para los propios profesores de conocerse entre ellos, de expandir sus ideas y hacer nuevas conexiones.
Además, no se trata únicamente de venir a hacer unos talleres e irse a casa, sino que es venir, compartir un espacio, comer juntos, disfrutar de las fiestas por la noche, las actuaciones… Los alumnos tienen la oportunidad de sentarse con el profesor y charlar con él durante la cena, preguntarles sus dudas e inquietudes, no es uno de esos sitios donde los maestros se sientan en una mesa aparte de los alumnos.
Aquí se crea un ambiente intenso, llevamos dos días aquí y tengo la sensación de llevar una semana. Yo diría que, creando un ambiente especial, la calidad de aprendizaje se intensifica.

P. ¿Cómo valoras esta segunda edición?
R. Estoy realmente feliz. Sólo es el segundo año. El año pasado estuve en un estado de shock todo el fin de semana, alucinando porque se había creado una familia instantánea. Tenía mis miedos, porque no sabía qué tipo de gente iba a venir, ni tenía nada claro cómo iba a salir todo, hice lo que pude. Porque yo no hago el Festival, yo propongo el festival. Los profesores vienen y proponen los talleres.
El sitio también influye y los talleres se hacen con la gente que viene. Todo el mundo era tan majo y tan abierto, todos estaban tan dispuestos a pasarlo bien... Así que esas pequeñas cosas de la organización que a lo mejor no eran tan perfectas no se tomaban en cuenta. Era como si todos hubieran venido para ayudar y este año lo estoy viviendo de manera similar, aunque sí estoy más consciente de todo el proceso y de cómo se puede mejorar.
P. ¿Apuestas el próximo año por el mismo espacio?
R. El espacio me gusta mucho, sí me gustaría volver a hacerlo aquí.
P. ¿Los maestros serán los mismos el próximo año?
R. Sí, pero también me gustaría ir trayendo gente nueva. Será un proceso natural que el profesorado se vaya renovando, de hecho quizás algunos no podrán venir el año que viene. Ya me ha escrito una profesora norteamericana de Fusión Tribal muy buena diciéndome que le gustaría venir. Y también quiero que haya diferentes estilos, que además de Danza Oriental haya danzas folclóricas de diferentes partes del mundo.
Por ejemplo. el año pasado hubo más estilos de la India, danza rusa, este año hemos tenido a Valentina Lacmanovic haciendo Danza Khalbelia, Bollywood y a Carolina Fonseca con Zíngaro, y por supuesto percusión.
P. Son profesores de mucha calidad...
R. Sí, además han venido desde muy lejos y con una disposición que yo estoy en un aprendizaje aquí, realmente son un equipo, no son empleados. Vienen con ganas de que todo salga bien y que realmente sea una experiencia buena para todo el mundo. Ayudan mucho, con su experiencia, su calidad, sus consejos e ideas entre los talleres, en los espectáculos, en cómo montar los ambientes… Han sido un apoyo increíble.
P. ¿A qué tipo de público crees o te gustaría dirigir este Festival?
R. No sé cómo definirlo... Gente maja!! (risas) Que les guste bailar, que les guste la música y vengan abiertos a conocer gente nueva de diferentes partes del mundo, que estén dispuestos a compartir, a trabajar, pero también tengan ganas de fiesta y relax... Y que les guste la naturaleza, por eso elegimos sitios como éste rodeados de altas montañas y el río que pasa aquí al lado.
En cada franja horaria hay clases de percusión, porque quiero que vengan más hombres. Por supuesto que también pueden venir músicas, pero es diferente la energía cuando hay hombres y mujeres, ¡Y niños! De hecho este año tenemos niños por aquí y tres bebés, por eso el año que viene quiero programar actividades para niños, no necesariamente de música y percusión, actividades que puedan disfrutar los niños mientras sus padres toman o dan las clases... En definitiva, ambiente familiar.

P. Es un lugar muy agradable. La zona de la jaima tiene ese ambiente de los Festivales que se debían hacer en los años 60...
Estoy muy influida por los festivales que se hacen en Inglaterra, cuando vivía allí. A mí me gustan los festivales pequeñitos porque es como crear un pueblecito en un bosque al lado de un río. Te da otra perspectiva de la vida, otro ritmo...
P. ¿Cuánta gente vino el año pasado?
R. Eran 85 personas. Y este año hemos llegado a 100.
P. ¿Y el año próximo, cuánta gente te gustaría que viniera?
R. 160 está bien.
P. No te gustaría perder ese ambiente familiar...
R. Sí, yo creo que hasta 200 podría seguir siendo familiar e íntimo. Hace falta que esto crezca un poco más. Si no, pues mira, siempre se puede ir a unos talleres y ya está, pero no trata de eso, se trata de crear un ambiente entre todos. Y eso no es difícil, tampoco hay que hacer un gran esfuerzo, es sólo venir y estar. Sólo hace falta venir y disfrutar. Habrá momentos para todo, porque cuando se hace trabajo corporal pueden surgir muchas cosas. Pero hay que venir, sobre todo, con ganas de compartir.
Pero ya te digo que a no me gustaría que creciese demasiado. Y lo interesante también es que los que están aprendiendo son los que están dando el espectáculo y los profesores los espectadores, que tampoco hay tanta diferencia.
Los profesores y los talleres del 2º Festival Solstice han sido:
Helm (Ritmos con Darbuka, Sagats y movimiento), Dimitri Dupont (Ritmos Turcos), Carolina Fonseca (Zíngaro Duende), Myriam Szabo (Oriental Duende), Marius Griffin (Tribal Rashenkoti), Freyja (Fusión Tribal), Valentina Lacmanovic (Danza Khalbelia y Bollywood), Trixy Mehlinger (Raks Sharki Duets y Solo de Percusión con música en directo-), Lesya Starr (Siete Velos y Contemporáneo-Oriental)